jueves, 17 de junio de 2010

¿Y?

Carolina se sentó en el colectivo. Un muchachito unos años menor que ella le dejó el asiento, sonriéndole. Sintió el sol de la tarde calentarle la cara y, sintiendo la modorra que le entraba al cuerpo, echó un vistazo alrededor: todas las personas iban leyendo un libro, el diario, charlando o mirando el exterior con dulzura. Ella inclinó la cabeza, oyendo el rechinar de la cuerina que cubría el mullido asiento, y rápidamente se durmió.
Despertó sobresaltada sin saber dónde estaba. Giró los ojos violentamente y comprendió que era otro colectivo muy diferente al anterior. Para empezar, estaba lleno de estrechos y duros asientos de plástico, y una luz azulada teñía todo. Intentó afilar la vista y mirar al exterior para saber en qué parte del recorrido estaba, pero era de noche ya e iban tan rápido que no pudo reconocer nada de nada. Desesperada miró a la gente que la rodeaba en busca de ayuda: hombres y mujeres en silencio. Primero notó que había muchos varones sentados, incluso jóvenes y nenes que podían ir a upa de sus madres, y sintió vergüenza ajena al ver que muchas mujeres y señoritas estaban de pie a su lado. Después notó que todos llevaban algo en los oídos. Algunos cabeceaban, otros iban medio dormidos, pero nadie hablaba con nadie, todos se ignoraban con todos.
De pronto un niño despeinado le dejó un papelito en la rodilla sin pedirle permiso y ella sintió una descarga eléctrica.
Exasperada, se incorporó con un espasmo y corrió al fondo del colectivo, dispuesta a saltar de él antes de que terminara de frenar. En su carrera chocó contra algunos, pidió perdón a los gritos pero nadie la escuchó ni se molestó. Un viejo que parecía ir escuchando la radio la siguió con la mirada, como enternecido, pero no hubo palabras. Carolina corrió y corrió pero no encontró puerta para bajar ni timbre para tocar. Había un colectivo atrás de otro, unidos por un fuelle gigante de goma negra. La luz azul le entraba en el cerebro y convertía todo en fantasmas silenciosos. El sonido de la ciudad nocturna, el traqueteo del motor, las ruedas sobre el asfalto...

3 comentarios:

  1. genialll rafa!!!!
    inspiradisimo! me fascino... excelente!
    10 quintines... :)

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  2. Ciencia ficción que es pura realidad y sueños raros que nos dan vuelta nos quitan la piel

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  3. Ciencia ficción que es pura realidad y sueños raros que nos dan vuelta,que nos quitan la piel

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